domingo, 31 de agosto de 2014

TRASLADO ADECUADO DEL ACCIDENTADO.

Al trasladar un accidentado o un enfermo grave, se deberá garantizar que las lesiones no aumentarán, ni se le ocasionarán nuevas lesiones o se complicará su recuperación ya sea por movimientos innecesarios o transporte inadecuado.
Es mejor prestar la atención en el sitio del accidente, a menos que exista peligro inminente para la vida de la víctima o del auxiliador.


Métodos para levantar a una persona.

Arrastre
Se utilizan cuando es necesario retirar una víctima del área del peligro, a una distancia no mayor de 10 metros y cuando el auxiliador se encuentra solo. No debe utilizarse cuando el terreno sea desigual o irregular.

  Coloque los brazos cruzados de la víctima sobre el tórax. Sitúese detrás de la cabeza y colóquele sus brazos por debajo de los hombros sosteniéndole con ellos el cuello y la cabeza.
   Arrástrela por el piso.
   Si la victima tiene un abrigo o chaqueta, desabroche y hale de él hacia atrás de forma que la cabeza descanse sobre la prenda. Arrástrela por el piso, agarrando los extremos de la prenda de vestir. 

Si en el recinto hay acumulación de gas o humo, haga lo siguiente:
  Si la víctima está consciente y no puede movilizarse, arrodíllese y pídale que pase los brazos alrededor de su cuello, entrelazando las manos.
  Si está inconsciente, sujete sus las manos con una venda a la altura de las muñecas y realice el mismo procedimiento.
  Si la víctima es muy grande usted puede usar el arrastre de los pies, asegurándose que la cabeza de la víctima no se lesione con un terreno irregular.

Cargar con los brazos
  Cuando la víctima es de bajo peso. Pase un brazo por debajo de los muslos de la víctima.
  Colóquele el otro brazo alrededor del tronco, por encima de la cintura y levántela.

Cargar con dos auxiliadores.
TRANSPORTE MANUAL
Cargar con tres auxiliadores.
TRANSPORTE MANUAL 3 AUXILIADORES
Con ayuda de una cobija.
Para levantar un lesionado o enfermo con ayuda de una cobija o frazada se necesitan de 3 a 5 auxiliadores. 
Se usa cuando no se cuenta con una camilla y la distancia a recorrer es corta. NO se debe usar este método si se sospecha lesiones en la columna vertebral.

 Colocar la frazada o cobija doblada en acordeón a un lado de la víctima.
 Dos auxiliadores se colocan arrodillados junto a la víctima y la acomodan de medio lado (uno de los auxiliadores la sostiene de la cadera y las piernas, el otro de la espalda y la cabeza); el tercero acerca la cobija o frazada y la empuja de tal manera que le quede cerca de la espalda.
 Coloquen nuevamente a la víctima acostada sobre la espalda y ubíquense para proceder a levantarla.

Trasladar al lesionado a  una camilla.
  Cuatro auxiliadores se colocan arrodillados al lado y lado de ésta:
dos en la parte superior, toman la cobija o frazada a la altura de los hombros, de la cintura y de las piernas, y el quinto detrás de la cabeza.
  Halen los extremos de la cobija para evitar que quede enrollada debajo de su cuerpo.
Enrollen los bordes de la cobija o frazada, redeando el cuerpo de la víctima.
 Pónganse de pie y caminen lentamente de medio lado, iniciando la marcha con el pie que queda más cerca de los pies del lesionado.


Cómo transportar a un accidentado con ayuda de elementos.


Un lesionado puede ser transportado utilizando diferentes elementos como:
silla, camilla y vehiculo; su uso depende de las lesiones que presenta, de la distancia y de los medios que se tengan para hacerlo.

Transporte en silla.
Se usa cuando la persona está consciente y NO tiene lesiones severas, especialmente si es necesario bajar o subir escaleras.
Debe tomarse la precaución de que el camino esté libre de obstáculos. Para emplear este método de transporte se necesitan 2 auxiliadores.

  Cruce las piernas de la víctima, un auxiliador se pone de rodillas a la cabeza de la víctima.
  Meta una mano bajo la nuca, la otra mano bajo los omoplatos.
  En un solo movimiento siente la víctima, acercándose contra ella o sosteniéndola con una pierna.
  Coloque un brazo por debajo de las axilas de la víctima cogiendo el brazo cerca de la muñeca.
  Con su otra mano tome de igual forma el otro brazo y entrecrúcelos apoyando la cabeza contra el auxiliador, sostenga el tronco de la víctima entre sus brazos.
  Póngase de pie con la espalda recta, haciendo el trabajo con las piernas, mientras el otro auxiliador le sostiene las piernas a la víctima.
  A una orden, levántense simultáneamente y coloquen la víctima en la silla.
  Asegúrenla en la silla, inclinen la silla hacia atrás, para que la espalda de la víctima quede contra el espaldar de la silla.
  Avancen lentamente.

Bajar escaleras con silla de ruedas. 

  • Bascular la silla hacía atrás.
  • Avanzar las ruedas grandes sobre el borde del escalón.
  • Hacer bajar la silla suavemente sobre cada uno de los escalones.
Emplear el cuerpo como contrapeso al de la silla y su ocupante.
No arriesgarse  a bajar ningún escalón, si no se tiene la seguridad de contar con la fuerza suficiente para controlar la maniobra.
Ilustración de cómo debe bajar escaleras con una silla de ruedasIlustración de cómo debe bajar escaleras con una silla de ruedasIlustración de cómo debe bajar escaleras con una silla de ruedas

Improvisación de camilla.

Una camilla se puede improvisar de la siguiente manera:

  Consiga 2 o 3 abrigos y 2 trozos de madera fuertes.
  Coloque las mangas de las prendas hacia adentro.
  Pase los trozos de madera a través de las mangas.
  Botone o cierre la cremallera de las prendas.

Otra forma de improvisar una camilla es la siguiente:
  Consiga una frazada o cobija y dos trozos de madera fuertes.
  Extienda la cobija o frazada en el suelo.
  Divida la cobija imaginariamente en tres partes, coloque un trozo de madera en la primera división y doble la cobija.
  Coloque el otro trozo de madera a 15 cm del borde de la cobija y vuelva a doblarla.


FRACTURAS.

Una fractura es la pérdida de continuidad normal de la sustancia ósea o cartilaginosa, a consecuencia de golpes, fuerzas o tracciones cuyas intensidades superen la elasticidad del hueso. El término es extensivo para todo tipo de roturas de los huesos, desde aquellas en que el hueso se destruye amplia y evidentemente, hasta aquellas lesiones muy pequeñas e incluso microscópicas.


Clasificación.

Los sistemas de clasificación de las fracturas son varios, y dependen del tipo de rotura del hueso o zona corporal afectada, así como de otros factores asociados.

Exposición.

Dependiendo de si el punto de fractura se comunica o no con el exterior, se clasifican en:
  • Cerrada: si la punta de la fractura no se asocia a ruptura de la piel, o si hay herida, ésta no comunica con el exterior.
  • Abierta: si hay una herida que comunica el foco de fractura con el exterior, posibilitando a través de ella, el paso de microorganismos patógenos provenientes de la piel o el exterior.

Localización en el hueso.

Según su ubicación en el hueso, se clasifican en:
  • Fractura epifisiaria, ocurre en el tejido óseo esponjoso del extremo articular de un hueso, la epífisis, usualmente lugar de inserción de la cápsula articular y ligamentos estabilizadores de la articulación.
  • Fractura diafisiaria, ocurre en la diáfisis ósea, muchas veces son lugares con poca irrigación sanguínea.
  • Fractura metafisiaria, ocurre en la metáfisis ósea, usualmente muy bien irrigada.

Localización en el cuerpo humano.

Según el hueso afectado se denominan:
  • Fractura craneal.
  • Fractura vertebral.
  • Fractura clavicular.
  • Fractura escapular.
  • Fractura humeral.
  • Fractura cubital.
  • Fractura radial.
  • Fractura carpiana.
  • Fractura metacarpiana.
  • Fractura falanges.
  • Fractura costal.
  • Fractura esternal.
  • Fractura sacra.
  • Fractura coxigea.
  • Fractura de cadera.
  • Fractura femoral.
  • Fractura rotuliana.
  • Fractura tibial.
  • Fractura peronea.
  • Fractura del tarso.
  • Fractura metatarsiana.

Síntomas.

  • Extremidad o articulación visiblemente fuera de lugar o deformada.
  • Hinchazón, hematoma o sangrado.
  • Dolor intenso.
  • Entumecimiento y hormigueo.
  • Ruptura de la piel con el hueso que protruye.
  • Movimiento limitado o incapacidad para mover una extremidad.

Primeros auxilios.

  1. Revise las vías respiratorias y la respiración de la persona. De ser necesario,inicie la respiración artificial, RCP o control de la hemorragia.
  2. Mantenga a la persona inmóvil y calmada.
  3. Examine con atención a la persona en busca de otras lesiones.
  4. Si la piel presenta ruptura, se debe tratar de inmediato para prevenir la infección. No respire sobre la herida ni hurgue en ella. De ser posible, enjuague suavemente para retirar los detritos visibles y otros agentes contaminantes, cuidando de no frotarla ni irrigarla con demasiada fuerza. Cubra con apósitos estériles.
  5. En caso de ser necesario, inmovilice el hueso roto con un cabestrillo o tablilla. Entre los elementos posibles para entablillar se pueden considerar un periódico enrollado o tablillas de madera. Inmovilice el área tanto por encima como por debajo del hueso lesionado.
  6. Aplique compresas de hielo para disminuir el dolor y la hinchazón.
  7. Tome medidas para prevenir un shock. Coloque a la víctima en posición horizontal, levántele los pies unas 12 pulgadas (30 centímetros) y cúbrala con un abrigo o una cobija; pero NO la mueva si sospecha de una lesión en la cabeza, la espalda o las piernas.

sábado, 30 de agosto de 2014

QUEMADURAS.

Una quemadura es un tipo de lesión en la piel causada por diversos factores. Las quemaduras térmicas se producen por el contacto con llamas, líquidos  calientes, fuentes o superficies a altas temperaturas, así como por el contacto con elementos a temperaturas extremadamente bajas. También existen las quemaduras químicas y  eléctricas.

Grados de quemaduras.

  • Las quemaduras de primer grado se limitan a la capa superficial de la piel epidermis, se les puede llamar eritema o epidérmicas. Este tipo de quemadura generalmente las causa una larga exposición al sol o exposición instantánea a otra forma de calor (plancha, líquidos o superficies calientes).
  • Las quemaduras de segundo grado a su vez se dividen en dos:
  1. Superficiales: Este tipo de quemadura implica la primera capa de piel y parte de la segunda capa. No se presenta daño en las capas más profundas, ni en las glándulas de sudor o las glándulas productoras de grasa. Hay dolor y presencia de ampollas.
  2. Profunda: Este tipo de quemadura implica daños en la capa media y en las glándulas de sudor o las glándulas productoras de grasa. Puede haber pérdida de piel.

  • Las quemaduras de tercer grado penetran por todo el espesor de la piel; incluyendo terminaciones nerviosas, vasos sanguíneos, linfáticos, etc. Se destruyen los folículos pilosebáceos y las glándulas sudoríparas, se compromete la capacidad de regeneración. Este tipo de quemadura no duele al contacto, debido a que las terminaciones nerviosas fueron destruidas por la fuente térmica.

Características sintomáticas.

Los síntomas de quemaduras pueden abarcar:
  • Ampollas.
  • Dolor (el grado de éste no está relacionado con la gravedad de la quemadura, ya que las quemaduras más graves pueden ser indoloras)
  • Peladuras en la piel
  • Shock  (se debe observar si hay palidez, piel fría y húmeda, debilidad, labios y uñas azulados y disminución de la lucidez mental)
  • Inflamación
  • Piel blanca, roja o carbonizada.
Nota: es importante mencionar que las vías respiratorias también pueden sufrir quemaduras en caso de inhalar humo, aire sobrecalentado o vapores tóxicos.

Si las vías respiratorias presentan algún tipo de quemadura, se puede presentar: 
  • Quemaduras en la cabeza, la cara, el cuello, las cejas o vellosidades nasales.
  • Boca y labios quemados.
  • Tos, dificultad al respirar y cambios en la voz.
  • Moco oscuro con rastros de carbón.


Quemaduras químicas y eléctricas.

Diariamente el hombre está  expuesto al contacto con compuestos tóxicos, irritantes, corrosivos, inflamables, cancerígenos o explosivos, cuyo efecto en el organismo humano puede llegar a producir lesiones de grados variables, desde simples inflamaciones tisulares, hasta lesiones tan graves que pueden llegar a producir la muerte. Las quemaduras provocadas por el contacto, con aquellos compuestos se conocen como quemaduras químicas.
Las quemaduras eléctricas, como su nombre lo indica, son provocadas por descargas eléctricas como pueden ser: rayos, corrientes mayores de electricidad, cortos circuitos, al aplicar electro-choque sin un gel que conduzca la corriente, etc. Por lo general, si una descarga es suficiente para provocar quemadura, hace que se produzca una quemadura de tercer grado. Pero también depende la intensidad de la corriente.


¿Qué hacer en caso de quemaduras?

Quemaduras menores:

  • Deje correr agua fría sobre el área de la quemadura o sumérjala en agua fría, pero no helada. Mantenga el área en el agua durante al menos 5 minutos.
  • Luego de lavar o remojar la quemadura en agua, cúbrala con un vendaje estéril y seco. 
  • Proteja la quemadura de presiones o fricciones.
  • El ibuprofeno o el paracetamol pueden ayudar a aliviar el dolor y la inflamación. 
  • Una vez que se enfríe la piel, una loción humectante  puede servir.

Quemaduras graves:

  • Cerciórese de que la persona ya no esté en contacto con materiales ardientes o humeantes.
  • No retire las prendas quemadas que estén pegadas a la piel.
  • Verifique que la persona esté respirando. De ser necesario, comience a administrar respiración artificial y/o RCP.
  • Cubra el área de la quemadura con un vendaje estéril y seco. Una sábana es suficiente si el área de la quemadura es extensa. No aplique ungüentos y evite reventar cualquier ampolla causada por la quemadura.
  • Si los dedos de las manos o de los pies sufrieron quemaduras, sepárelos con compresas secas, estériles y antiadhesivas.
  • Eleve la parte del cuerpo quemada por encima del nivel del corazón.
  • Proteja el área de presiones y fricciones.







ESTADO DE SHOCK.

El shock es un estado en el que entra el cuerpo cuando no recibe  sangre suficiente a los tejidos y, por tanto, no llega el oxígeno necesario a los órganos para que éstos realicen sus funciones. Como resultado se produce un fallo multiorgánico.

Hay diferentes motivos que pueden provocar  estado de shock, por ejemplo, pérdida de sangre, congelación de tejidos, reacciones alérgicas, fallas cardíacas, fallas respiratorias o reacciones alérgicas. 

Tipos de shock.

  • Shock cardiogénico: se llama así cuando el shock tiene origen cardiaco, como por ejemplo cuando el corazón no bombea sangre  correctamente a todo el cuerpo.
  • Shock hipovolémico: hipovolemía quiere decir "volumen bajo de líquidos". Esto ocurre cuando existen grandes pérdidas de sangre como en las hemorragias, así como en  quemaduras donde también hay pérdidas graves de líquidos.
  • Shock anafiláctico: es causado por reacciones alérgicas, el cuerpo reacciona ante un agente alérgeno, y la dificultad para respirar impide que se obtenga suficiente oxígeno.
  • Shock séptico: se origina por infecciones. La infección se extiende desde el foco (herida infectada) a través de la sangre, afectando órganos e impidiendo su funcionamiento habitual.
  • Shock neurogenético: el origen está en el sistema nervioso, que debido a una lesión deja de mandar las órdenes correctas para que lo órganos funcionen .

Signos y síntomas del shock.

  • El principal signo que llama la atención en un shock es que la presión arterial es muy baja, acompañada de un pulso muy rápido pero débil.
  • El afectado siente ansiedad y agitación, y temblores.
  • Presencia de cianosis, es decir, mucosas (labios y encías) y uñas azuladas. Se produce como consecuencia del bajo aporte de oxígeno.
  • Escalofríos. La piel está húmeda y pálida, como de color grisáceo, y hay sudoración abundante.
  • Respiraciones lentas y superficiales. También puede ocurrir el caso contrario, rápidas y profundas, lo que dará lugar a hiperventilación.
  • Síntomas neurológicos, como mareos, vértigo, desmayos e incluso pérdida de conocimiento. También son frecuentes los vómitos.
  • Dolor torácico y dificultad para respirar. 
  • Etapas del shock.

    El shock pasa a través de tres periodos:
    1. Shock compensatorio: Durante este período , el cuerpo usa sus mecanismos normales en un intento por mantener las funciones vitales.
    2. Shock progresivo: Es cuando los mecanismos compensatorios del cuerpo fallan y la función normal no puede ser mantenida, en este punto la víctima tendrá una rápida declinación.
    3. Shock irreversible: Si el shock progresa a un punto en que las células en los órganos vitales comienzan a morir por una inadecuada  oxigenación, el shock es irreversible, esto puede implicar que la víctima morirá.

    ¿ Qué hacer en caso de shock?

    • En primer lugar se debe avisar a los servicios de emergencias, proporcionando datos precisos y concisos de la víctima y su situación.
    • Si la persona está inconsciente, se examina la respiración y la circulación y, de ser necesario, se comienza realizar las maniobras de reanimación cardiopulmonar.
    • Examinar al accidentado: valorar si puede tener una lesión en la columna, cabeza o cuello, en cuyo caso no se le debe mover. Si se descartan estas lesiones y la persona está consciente, se procede a ponerla en posición de shock, esto es, boca arriba (sin la cabeza levantada) y con las piernas levantadas aproximadamente 30 centímetros. Con esto ayudaremos a que la sangre retorne de las extremidades al corazón y al cerebro.
    • Observar si el afectado tiene heridas u otras lesiones, ya que puede que esté perdiendo sangre y en ese caso lo necesario será cortar la hemorragia .
    • Valorar su estado general cada cinco minutos por si empeora.
    • Puede que el accidentado vomite o tenga muchas secreciones bucales, en este caso se le gira la cabeza hacia un lado, por supuesto siempre que no se sospeche de lesión de columna, en cuyo caso se debe girar el cuerpo entero en bloque, como una unidad.
    • No dar nada de beber ni comer a la víctima de un shock.
    • Es importe que no se levante ni deambule sola, siempre se debe mantener la posición de shock.
    • No abandonar al accidentado, permanecer a su lado valorando constantemente su estado hasta que los servicios de emergencia acudan.

    viernes, 29 de agosto de 2014

    Heridas y hemorragias.



    HERIDAS.

    Una herida es una lesión que se produce en el cuerpo. Puede ser producida por múltiples razones, aunque generalmente es debido a golpes o desgarros en la piel. Dependiendo de su gravedad, es necesaria asistencia médica.

    Complicaciones.

    Las complicaciones más importantes que pueden derivar de una herida son:
    • Hemorragia: importante saber tratarla de inmediato porque puede llevar a un shock.
    • Infección: si es leve retrasa el proceso de curación y causa fiebre y dolor intenso. Si pasa a ser grave puede conllevar la pérdida del miembro afectado o incluso shock y muerte.

    Tipos de heridas.

    Hay diferentes tipos de heridas, unas necesitan atención más urgente que otras. Su aspecto nos dará una idea de a qué tipo de herida nos enfrentamos y cómo actuar ante ellas:
    • Abiertas: con separación de la piel. Debemos comprobar la distancia que hay de un borde a otro de la herida, y la profundidad. Si no es muy abierta, no será necesaria una sutura.
    • Cerradas: no se observa separación de la piel, pero generalmente hay hematoma. Suelen estar producidas por golpes, y requieren una atención rápida para descartar el compromiso de algún órgano o de la circulación.
    • Simples: alcanzan solamente a la piel sin afectar ninguna función del organismo. La persona solo manifiesta dolor local, no se queja de dolor en órganos internos.
    • Complicadas: son extensas y profundas, con hemorragia abundante, y generalmente conllevan lesiones de músculos, nervios, vasos u órganos internos. Son muy llamativas y se reconocen fácilmente.

    ¿Qué hacer ante una herida?

    1. Lavarse las manos, conocer la causa de la herida y observar su gravedad.
    2. Examinar la herida, entre más oscura la sangre implica mayor gravedad.
    3. En caso de hemorragia presionar con gasa estéril o un paño limpio.
    4. Una vez que la hemorragia haya parado desinfectar la herida y cubrir con material estéril. 


    HEMORRAGIAS.

    La hemorragia es la salida de la sangre desde el sistema cardiovascular, provocada por la ruptura de vasos sanguíneos como venas, arterias y capilares. Es una situación que provoca una pérdida de sangre, y puede ser interna o externa.


    Hemorragia externa.

    Es la hemorragia producida por ruptura de vasos sanguíneos a través de la piel. Se divide en: 
    • Hemorragias capilar o superficial: compromete solo los vasos sanguíneos superficiales que irrigan la piel; generalmente esta hemorragia es escasa y se puede controlar fácilmente.
    • Hemorragia venosa:  las venas llevan sangre de los órganos hacia el corazón; las hemorragias venosas se caracterizan porque la sangre es de color rojo oscuro y su salida es continua, de escasa o de abundante cantidad.
    • Hemorragia arterial:  las arterias conducen la sangre desde el corazón hacia los demás órganos y el resto del cuerpo; la hemorragia arterial se caracteriza porque la sangre es de color rojo brillante, su salida es abundante y en forma intermitente, coincidiendo con cada pulsación.
    Para controlar la hemorragia externa se deben seguir los siguientes pasos: 
    1.  Presión Directa: aplique sobre la herida una compresa o tela limpia haciendo presión fuerte. Si no dispone de compresa o tela puede hacerla directamente con su mano siempre y cuando usted no tenga ninguna lesión en las manos o este protegido con guantes.
    La mayoría de las hemorragias se pueden controlar con presión directa.  La presión directa con la mano puede ser sustituida con un vendaje de presión.
    2.   Elevación: la elevación de la parte lesionada disminuye la presión de la sangre en el lugar de la herida y reduce la hemorragia. Si la herida esta situada en un miembro superior o inferior, levántelo a un nivel superior al corazón.
    3.  Presión Directa sobre la Arteria (punto de presión o presión indirecta): consiste en comprimir con la yema de los dedos una arteria contra el hueso subyacente. Se utiliza cuando no se ha podido controlar la hemorragia por presión directa y elevación de la extremidad o en los casos, en los cuales no se pueden utilizar los métodos anteriores (fracturas abiertas).  
    4.  Torniquete: Se debe utilizar como último recurso, debido a las enormes y graves consecuencias que trae su utilización y está reservado sólo a los casos donde la hemorragia es tan grave que los tres métodos anteriores han fallado.
    1. Utilice una venda triangular doblada o una banda de tela de por lo menos 4 cm de ancho (no utilice vendas estrechas, cuerdas o alambres).  Coloque la venda cuatro dedos arriba de la herida.
    2. Dé dos vueltas alrededor de la herida  y haga un nudo simple en los extremos de la venda.
    3. Coloque un vara corta y fuerte. Haga dos nudos más sobre la vara.
    4. Gire la vara lentamente hasta controlar la hemorragia.
    5. Suelte una vez cada 7 minutos.

    Hemorragia interna.

    Se entiende como hemorragia Interna a aquella que por sus características, la sangre no fluye al exterior del cuerpo, sino que se queda en el interior, generalmente acumulándose debajo de la piel. 
    Las hemorragias Internas incluyen  lesiones graves que pueden causar shock, ataque cardiaco o falla pulmonar. Pueden ser provocados por aplastamiento, punciones, desgarros en órganos y vasos sanguíneos y fracturas.

    ATENCIÓN DE LAS HEMORRAGIAS INTERNAS.
    • Si la víctima presenta síntomas de hemorragia interna o usted sospecha que la fuerza que ocasiono la lesión fue suficiente para provocarla, traslade la víctima lo más pronto posible.
    • Controle la respiración y pulso cada 5 minutos.
    • Abríguela.
    • NO ingerir líquidos.

    Soporte Cardiorespiratorio.

    Se entiende por soporte cardiorrespiratorio a las medidas encaminadas para dar apoyo a las funciones del corazón y/o pulmones cuando estos no pueden funcionar adecuadamente por si mismos.


    Valoración primaria (ABC).

    El proceso de valoración consiste en la recogida de datos sobre el paciente que pueden ser de utilidad para facilitar la correcta actuación del auxiliador. 
    La valoración primaria se inicia con la primera impresión que el auxiliador tiene al ver al herido, que se forma a partir de lo que vemos y oímos, seguida de ésta, que consiste en identificar problemas que amenazan la vida del individuo, resumidos en el ABC:
    A.- Airway ----------> Permeabilidad de las vías aéreas, necesaria para que el aire llegue a los pulmones.
    B.- Breathing -----> Existencia de respiración espontánea.
    C.- Circulation --> Existencia de latido cardiaco y ausencia de grandes hemorragias.


    Reanimación Cardiopulmonar (RCP).

    RCP es un procedimiento de emergencia para salvar vidas que se utiliza cuando la persona ha dejado de respirar y el corazón ha cesado de palpitar. Esto puede suceder después de una descarga eléctrica, un ataque cardíaco, ahogamiento o cualquier otra circunstancia que ocasione la detención de la actividad cardíaca.
    Como comentamos al principio el ABC de la asistencia de emergencia y objetivo prioritario en la evaluación y tratamiento reside siempre en Airway, Breathing y Circulation. Sobre estos tres puntos se explicará la reanimación cardiopulmonar.

    1 °AIRWAY Mantenimiento de la permeabilidad de la vía aérea.
    a) Colocación de la cabeza. Si la persona está inconsciente, es probable que la lengua obstruya la vía aérea impidiendo el paso de aire. Para evitarlo se pueden realizar una de las siguientes maniobras:
    Hiperextensión Frente-nuca.
    - Hiperextensión Frente-mentón.
    - Triple maniobra
    Las dos primeras maniobras realizan la hiperextensión del cuello usando la frente, la nuca o el mentón como puntos de apoyo. La triple maniobra realiza la apertura de la vía aérea, dislocando la mandíbula inferior. 
    b) Limpieza de la boca. La limpieza de la boca se ha de realizar manualmente con el "dedo en gancho", buscando posibles objetos causa de obstrucción (chicles, caramelos). Así mismo se retirará la dentadura postiza si existiera.  Además se limpiaran, las secreciones que se hallasen en la boca (vómitos o salivación excesiva).
    Si tras la realización de estas actividades no se hubiera obtenido una vía aérea que permita el paso libre de aire, se ha de sospechar la existencia de uno o más objetos en la garganta. Para solucionarlo se realizará la maniobra de Heimlich.
    Si no se consiguió con estas maniobras una respiración espontánea se ha de pasar al siguiente punto.
    2° BREATHING :  Respiración artificial.
    La respiración artificial tiene por objeto hacer llegar aire hasta los pulmones del sujeto que se encuentra en parada respiratoria. Existen tres técnicas de respiración artificial: boca a boca, mediante el uso de un ambú y mediante ventilación mecánica.
    Para realizar la respiración "boca a boca"  el accidentado debe estar tendido boca arriba. Hiperextender el cuello colocando, a ser posible, bajo los hombros una chaqueta o toalla. El auxiliador, arrodillado a la derecha de la víctima, cierra las fosas nasales  con el pulgar y el índice de su mano izquierda; con estos mismos dedos de su mano derecha le sujeta la mandíbula, tirando de ella hacia arriba.
    En esta posición el socorrista inspira profundamente, sella con su boca la del accidentado y le insufla el aire. A continuación, retira su boca para permitir el vaciamiento de los pulmones. Si existiera agua en los mismos la cabeza de la víctima ha de estar lateralizada para facilitar la salida de la misma. En cada insuflación se comprobará que la ventilación es adecuada.
    Este movimiento completo debe repetirse con una frecuencia de 16 a 20 veces por minuto, es decir, al mismo ritmo de la respiración normal del socorrista.

    3° CIRCULATION : Masaje cardiaco.
    El masaje cardíaco debe aplicarse siempre que se observe falta de pulso y del latido cardíaco. Esta técnica se basa en la posibilidad de comprimir el corazón contra la columna vertebral, ejerciendo presión sobre el tercio inferior del esternón. Con ello obligamos al corazón, que se encuentra parado y con sangre en su interior, a expulsar la sangre y a llenarse después, alternativamente, como si se realizara una contracción activa.
    Una vez comprobada la ausencia de pulso y de latido cardíaco se tumbará al accidentado boca arriba, sobre un plano duro. El socorrista, arrodillado a la derecha del accidentado, localizará la punta del esternón y colocará el talón de una de las manos dos dedos por encima de la misma. Colocará el talón de la otra mano sobre la primera entrecruzando los dedos; las palmas de las manos no deben tocar el pecho de la víctima, y los codos estarán rígidos, sin doblar. En esta postura el socorrista deja caer el peso de su propio cuerpo comprimiendo el esternón de 4 a 5 cm. Haciendo fuerza  exclusivamente sobre el talón de la mano. Manteniendo las manos en su sitio, retirar la compresión para permitir que el corazón se vuelva a llenar. Las compresiones se realizarán de forma rítmica, contando "y uno, y dos , y tres, y cuatro,...". Se continuarán hasta que aparezca pulso.


    Maniobra de Heimlich.

    Es una técnica de emergencia para prevenir la asfixia cuando se bloquean las vías respiratorias de una persona con un pedazo de alimento u otro objeto.

      • Para una persona consciente que esté sentada o parada, ubíquese detrás de ella y coloque los brazos alrededor de su cintura.
      • Coloque el puño, con el pulgar hacia adentro, justo por encima del ombligo de la persona, y agarre el puño firmemente con la otra mano.
      • Empuje el puño con fuerza  hacia arriba y hacia adentro para aumentar la presión en la vía respiratoria por detrás del objeto causante de la obstrucción y forzarlo a salir de la tráquea.
      • Si la persona está consciente y acostada boca arriba, ubíquese por encima de ella con una pierna a cada lado. Empuje el puño agarrado hacia arriba y hacia adentro en una maniobra similar a la anterior.
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