Los incidentes son parte de la cotidianeidad. Con frecuencia, también ocurren lesiones en casa, en la oficina o mientras se disfruta de las vacaciones. Así, son comunes las caídas con fracturas, las heridas, las quemaduras y también las emergencias por consumo de drogas o alcohol. En todos estos casos es clave saber qué medidas adoptar de modo urgente y, también, qué es lo que nunca se debe hacer. Del mismo modo, es esencial conocer cómo interactuar con los servicios de emergencia y aprender técnicas de contención y apoyo para tranquilizar a la persona que está sufriendo, a sus familiares y amigos.
Vendajes.
Los vendajes son procedimientos hechos con tiras de lienzo u otros materiales, con el fin de envolver una extremidad u otras partes del cuerpo humano lesionadas. Se usa principalmente en heridas, hemorragias, fracturas, esguinces, luxaciones, sujeción de apósitos, entablillados y dar apoyo a articulaciones. Existen varios tipos de vendaje.
- Vendaje circular: Se dan dos vueltas de seguridad y se sigue girando el vendaje en la misma dirección hacia la parte superior de la extremidad procurando que las vueltas queden del mismo tamaño.
- Vendaje en espiga: Se empieza como el vendaje circular pero en vez de ir hacia arriba todo el tiempo, se va intercalando una vuelta hacia arriba y otra hacia abajo formando una serie de “equis” conforme va avanzando procurando que la línea que forman los cruces quede recta para ejercer presión sobre esa zona.
- Vendaje de ocho: Se coloca la articulación ligeramente flexionada. Se dirige la venda de forma alternativa hacia arriba y después hacia abajo, de forma que en la parte posterior la venda siempre pase y se cruce en el centro de la articulación.
- Vendaje espiral: Utilizado generalmente en las extremidades; cada vuelta de la venda cubre parcialmente (2/3) de la vuelta anterior y se sitúa algo oblicua al eje de la extremidad. Se suele emplear venda elástica porque se adapta mejor a la zona a vendar.
- Vendaje para la cabeza o capelina: Se inicia efectuando dos vueltas circulares de seguridad en sentido horizontal alrededor de la cabeza. Después se dirige la venda por medio de dobleces que cubran toda la bóveda craneal, ya que se cubrió se dan dos vueltas horizontales para fijar todos los dobleces del vendaje.
Ataque epiléptico.
- Conservar la calma.
- Tratar de que la persona no se lesione durante la crisis epiléptica, quitando objetos peligrosos de alrededor y colocando algo blando bajo su cabeza, para evitar que se golpee contra el suelo.
- Aflojar ropas alrededor del cuello, (corbatas, camisa, etc.).
- Se debe colocar de lado con cuidado, para facilitar la respiración.
- Observar la duración de la crisis epiléptica. En la gran mayoría de las ocasiones este tipo de crisis finalizan en dos o tres minutos, tras lo cual la persona se recupera gradualmente.
- Se debe esperar al lado de la persona hasta que la crisis epiéptica termine. Dejar que descanse hasta que se recupere y comprobar que vuelve poco a poco a la situación normal.
Ahogamiento por inmersión.
- Iniciar la respiración artificial lo antes posible.
- Una vez en la orilla, eliminar con los dedos toda posible obstrucción en las vías respiratorias, para evitar el ahogamiento por obstrucción.
- Levantar el cuello de la víctima e inclinar su cabeza hacia atrás para que la lengua no bloquee en ningún momento la garganta
- Si el corazón se ha detenido, recurrir a las técnicas de un posible ataque cardíaco.
- Una vez que se hayan restablecido los latidos del corazón y la respiración, colocar a la víctima en posición de recuperación.
- Siempre acompañe y este atento a los síntomas de la víctima, porque la respiración puede detenerse nuevamente.
Alergia e intoxicación.
- Calme a la víctima.
- Si la persona desarrolla una erupción pruriginosa, aplique compresas frías y una crema de cortisona de venta libre.
- Observe a la persona para ver si hay signos de incremento del sufrimiento.
- Consiga ayuda médica. Para una reacción leve, un médico puede recomendar medicamentos de venta libre (como los antihistamínicos).
Desmayo.
- Llame a emergencias.
- Revise las vías respiratorias, la respiración y el pulso de la persona con frecuencia. De ser necesario, inicie la respiración boca a boca y RCP.
- Si la persona está respirando, está boca arriba y usted no sospecha de una lesión de columna, gírela hacia el lado suyo con cuidado. Doble las piernas de tal manera que tanto la cadera como la rodilla queden en ángulos rectos. Luego, inclíne suavemente la cabeza hacia atrás para mantener la vía aérea abierta. Si en algún momento se detienen la respiración o el pulso, voltee a la persona boca arriba e inicie RCP.
- Si cree que hay una lesión en la columna, deje a la persona donde la encontró, siempre y cuando siga respirando. Si la persona vomita, gire el cuerpo entero a la vez hacia el lado, apoye el cuello y la espalda para mantener la cabeza y el cuerpo en la misma posición mientras lo voltea.
- Mantenga a la persona caliente hasta que llegue la ayuda médica.
- Si usted ve cuando una persona se desmaya, trate de evitar que se caiga. Acueste a la persona en el piso boca arriba y levántele los pies más o menos 12 pulgadas (30 cm).
- Si el desmayo probablemente se debe a un nivel bajo de azúcar en la sangre, suminístrele a la persona algo dulce de comer o beber una vez que haya recobrado el conocimiento.